Editorial

Semanalmente se publicará un posicionamiento de pasosdeanimalgrande.com sobre la coyuntura del país en relación a los derechos humanos con énfasis en el derecho a la libertad de expresión.

En todo el mundo, miles de manifestantes se unen en las secuelas de la muerte de Berta Cáceres.

El crimen contra Bertha Cáceres, una defensora de derechos humanos, en especial de su pueblo indígena lenca y sus bienes comunes, el pasado 03 de marzo, desnudó aún más el sistema de criminalización de la defensa de los derechos humanos, tarea que cada vez se vuelve aún más peligrosa en Honduras.

Aprovechando las reformas al Código Penal que se preparan en este momento, el gobierno de la República estaría aprovechando la coyuntura para llevar agua a su molino e incluir artículos que lacerarían gravemente la libertad de expresión en Honduras, entre ellos el ejercicio de la protesta social como forma de expresión.

A las mujeres les gusta que les peguen

Lunes, 04 Enero 2016 22:14

“Si no rompes el silencio, él se encargara de tí”:  Blanca Guifarro**

Por: Gladys Lanza*

Antes que nada quiero decir que soy MUJERy me siento orgullosa de serlo y que si algo tengo bien claro desde niña es que ningún hombre debe agredirme  ni siquiera mi padre  –como era  o como es  aun, en algunas regiones de mi país al imponer disciplina por medio del miedo al golpe, grito o amenaza-  es decir que sobre todas las cosas que hacemos o dejamos de hacer le debemos obediencia a nuestro padre, hermano mayor  o  cura del pueblo y que nos debemos someter a esa autoridad que es la autoridad del  hombre, de esta manera nos dirigen, nos controlan, especialmente  en la toma de decisiones importantes  de nuestra vida.  De esa manera se van construyendo esas relaciones de poder que son como hilos invisibles que nos hacen  creer que son naturales y por lo tanto aceptarlas como tal.

El tan llevado y traído “DIALOGO NACIONAL”, convocado con bombos y fanfarrias por el presidente Juan Orlando Hernández, era un fracaso anunciado por los muchos movimientos que se negaron a ir a la gallera o palenque escogido por el gobernante hondureño, en su deseo quería, pedía y hasta exigía que acudieran a escuchar sus brabuconadas dictatoriales y por ende intolerantes, sin dar lugar siquiera que las organizaciones de los indignados y demás sectores políticos partidaristas fueran escuchadas sus exigencias más que justicieras.

Entre una convulsión nacional,  Guatemala, la República de la eterna primavera, pero también de las eternas dictaduras y sanguinarios dictadores; ha dado una lección más de cómo se aplica el Derecho  y de una independencia de poderes ante y entre las naciones civilizadas del Orbe.

Es harto conocido que todas las movilizaciones populares, afianzadas en los principios progresistas, son vistas por el poder Estatal como un peligro a la estabilidad del gobernante de turno. Este ve en esas insurrecciones espontáneas y justas del pueblo como una amenaza al estamento gubernamental, por divulgar su latrocinio practicado desde el gobernante hasta el sospechoso ministrillo, mismos que ponen en práctica la nefasta frase del inicio del neoliberalismo “dejar hacer, dejar pasar”. Es decir, si el gobernante  hace robo al erario, pues que el  ministrillo y el conserje y hasta la primera dama lo haga.

Es de conocimiento de la hondureñidad, misma que ya despertó, es por así decirlo una generación de hondureñas y hondureños en su mayoría joven y, por ende una generación más exigente en asuntos de Estado. Por ese “ instinto u olfato de animal” que afirmaba el viejo Marx es que los manipuladores de los hilos del poder deben de entender que en su avaricia y trampas en el juego para elegir cualquier poder para sus electos y selectos miembros, deben hacerlo con las cartas sobre la mesa, entendiendo que, de no hacerlo así, se están metiendo con una generación que no está equivocada, que ya no se le puede dar a las y los hondureños gato por liebre, ellos, los tramposos en el juego político lo presienten, pero aun así persisten en sus puercas mañas de ensuciar a la política y su decadente democracia representativa.

No hay duda alguna que el presidente Juan Orlando Hernández, desde la primera hora y meses antes de ser investido como  jefe del Poder Ejecutivo, propició el escenario para convertir los dos principales poderes del Estado en una total anarquía. Meses antes de las elecciones y en el desarrollo del mismo ya era, muy mal cuestionado y no se diga del resultado posterior que concretó su triunfo electorero bajo las puercadas proselitistas  que van, desde su acompañamiento  de los más influyentes capos de la  droga, con quienes el ser gobernante aparece muchas veces abrazados con los cabecillas de dicha mafia –ver la prensa nacional de esa época .

En actos de un descontrol mental presidencialista, propio de un activista  presidencial es lo que ha demostrado el presidente Juan Orlando Hernández ante la presión de la rebelión de las antorchas, y contra las miles y los miles de compatriotas que enarbolan viento bajo el agua, iluminando la noche oscurantista de Honduras; agregándole a este escenario la huelga de hambre, decretada por jóvenes hondureños, por dar a conocer al mundo la urgente necesidad de un dialogo nacional , mismo que debe concluir con una Asamblea Nacional Constituyente (ANC). Es decir, con una  legal y popular Constitución Nacional, popular e incluyente.

El grupo de jóvenes “Oposición indignada” bajo el símbolo de las antorchas, que desde hace unos días(muchos días)se han venido movilizando en fechas planificadas en toda Honduras, es un síntoma de que la hondureñidad, ha despertado ante el latrocinio gubernamental; este acto de corrupción nunca vista en nuestro país hace que despierte el pueblo y en esto cuentan compatriotas de todos los partidos , incluyendo al partido oficialista que están, en su adentro del alma , tocados por tan descomunal acto corrosivo.